Como les comentaba, desde hace unas horas tengo en mi poder un trípode Braun BT 1203 de origen alemán. Una vez desempacado de su coqueta caja, lo primero que salta a la vista es su calidad constructiva. No se aprecian rebabas ni roscas que no funcionan ni nada que se le parezca.
A pesar de su apariencia, ni es pesado ni molesto para transportar y fácilmente puede llevarse en una caminata de algunas horas.

Cuando lo necesitamos, lo único que tenemos que hacer es desenroscar los anillos fresados y extender los tramos inferiores a los mismos.

Los tramos dejan a la base entre los 60 y 180 centímetros desde el suelo, por lo que no quedan muchos lugares sin cubrir.

La base que une el trípode con la cámara es sólida con un encastre muy rápido gracias a una pestaña que libera la traba apenas realizamos un poco de presión con el conjunto armado.

Soporta hasta 2,6 kilos, por lo que una Panasonic DMC FZ50, prácticamente no representa desafío alguno para el implemento.

Los ajustes longitudinal y transversal del cabezal están a cargo de dos manivelas roscadas, que además, colaboran de manera muy importante con el control de la cámara.

Por cada pata, posee una bisagra, o traba que puede desplazarse hacia el exterior. Se hace aplicando apenas un poco de fuerza.

